Tú, fuego para mi hielo
que con su frío me calienta
Con su oscuridad brillante
De cordura delirante.
De las más altas bajezas
es la débil entereza
de aquellos labios de fresa
resistir con gentileza.
Conviviendo en claroscuro
con el demorado apuro
de estar separados juntos
y de amor llenar tu mundo.














