Te siento como el sol
De esa lejana mañana
En la que te contemplaba
Allí desde mi ventana.
Te siento como la luna
Que me aclaraba la noche
Cuando frente a mí pasaste
De gracia haciendo derroche.
Como uno y como otro
Tan lejano e imposible,
Tan divino y tan glorioso,
infinito e implausible.














